La joven española de 25 años explicó en una entrevista los motivos de su decisión y cómo serían sus últimos momentos, en un caso que reabre el debate sobre la eutanasia.
Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, accedió a la eutanasia el pasado jueves 26 de marzo. Su caso había generado atención mediática días antes, cuando en el programa ‘Y ahora Sonsoles’ relató los problemas de salud y las circunstancias personales que la llevaron a tomar esta decisión.
En la entrevista, Castillo Ramos describió una acumulación de dificultades físicas y psíquicas, intentos de suicidio y un consumo de estupefacientes. También se refirió a conflictos familiares, incluyendo el maltrato psicológico por parte de su abuela paterna y la postura de su padre, quien, según dijo, no asistiría al procedimiento ni al entierro porque «para él ya estaba muerta».
«No puedo más con todo lo que he vivido», expresó la joven, argumentando que su existencia se había tornado insoportable. Además, criticó la dirección que, a su juicio, lleva la sociedad: «No me gusta nada por donde va el mundo… prefiero desaparecer».
El reportaje mostró también momentos emotivos con su familia más cercana. Su abuela materna, a quien llamaba «yaya», la abrazó y le dijo: «Estaremos juntitas y no tardaremos muchos». Con su madre, Yolanda, intercambió palabras de afecto antes de la despedida.
Respecto al procedimiento, la joven detalló que sería sedada y luego recibiría una inyección. Expresó su deseo de vestirse con su «vestido más bonito» y maquillarse, y decidió que, al momento de la inyección, no hubiera nadie en la habitación, aunque aceptó que su madre pasara la noche anterior con ella en el hospital.
«No quiero ser ejemplo de nadie, simplemente es mi vida y ya está», fue la frase con la que cerró su testimonio.
