En una nueva jornada de declaraciones, varios empresarios citados se negaron a declarar, mientras que uno de ellos ratificó ante el tribunal los pagos que realizó y describió las presiones recibidas.
El Tribunal Oral Federal 7 continúa con la etapa de indagatorias a los empresarios imputados en la causa conocida como «Cuadernos de las Coimas», que investiga un presunto esquema de cobro de sobornos entre 2003 y 2015. Entre los citados a declarar este martes se encontraban Ángelo Calcaterra, Benito Roggio y Alberto Taselli, entre otros.
Mientras la mayoría de los convocados se negó a prestar declaración, el empresario Alberto Taselli, de la firma Faraday, sí declaró ante los jueces. En su exposición, Taselli admitió haber realizado entregas de dinero y describió los pedidos como «insistentes» y, por el tono, «apretadas». Relató que los reclamos provenían de Roberto Baratta, exfuncionario kirchnerista, y que se le solicitaban fondos «para la campaña».
El imputado detalló que realizó seis entregas, siempre en pesos, a pesar de que le exigían el pago en dólares. «Prácticamente obligado a aceptarlo, porque mi único cliente era el Estado», fundamentó su accionar ante el tribunal. Su testimonio se enmarca en un acuerdo de colaboración que homologó en su momento el juez Claudio Bonadio.
La fiscalía sostiene que se conformó una «empresa delictiva» y que el cohecho activo (el pago de sobornos) fue un rol esencial. En total, son 65 los empresarios imputados, junto a exfuncionarios y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quienes enfrentan el juicio.
