La consultora EcoGo, especialista en temas energéticos, señaló que entre el 26 de febrero y el lunes 16 de marzo el incremento promedio para naftas y gasoil fue del 8,7%. Es posible que llegue al 10% en los próximos días, con la política de «microaumentos» diarios que fomenta Horacio Marín (YPF) y Caputo.
El dato, obviamente, es consecuencia del alza del precio internacional del barril de petróleo, que sobrepasó los U$S 100 la semana pasada. Nadie le cree a Trump que la guerra está «por finalizar» ni que puede garantizar el cruce del estrecho de Ormuz.
Pero también hay una avivada de las petroleras «nacionales» (YPF, Axion) y multinacionales (Shell). En estas tres semanas no han comprado ni importado combustibles. Solo aprovechan la suba internacional y las noticias de la guerra para hacerse de ganancias extraordinarias.
Recordemos que por decisión del gobierno los aumentos no deben informarse, se hacen «libremente» de una hora para otra en los carteles luminosos de las estaciones de servicio. Y en tu billetera.
Pero además el aumento empieza a impactar en otros productos. El aumento de los precios logísticos y de flete se trasladará a otros bienes, con lo que afectará una índice de precios que no baja a pesar de la recesión del consumo.
