En un contexto de extrema sensibilidad geopolítica, la Casa Blanca se vistió de gala para recibir al Inter Miami, nada menos que con Lionel Messi a la cabeza, concretándose así el encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de algunas horas de incertidumbre.
Este jueves 5 de marzo, el presidente norteamericano encabezó el homenaje al plantel campeón de la Major League Soccer (MLS), en un encuentro que estuvo marcado por la presencia estelar de Messi y el complejo clima bélico que atraviesa la administración norteamericana.
De esta manera, tras las dudas iniciales, el capitán de la Selección Argentina finalmente encabezó la delegación en la Sala Este. Incluso, el astro rosarino ingresó junto al magnate republicano.
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«Yo lo vi a Pelé jugar en el Cosmos. Querían conseguir buenos jugadores y empezamos con Pelé. Quizás tu puedas ser mejor que Pelé», le dijo el republicano a la «Pulga» en el momento del homenaje. Luego, en tono jocoso, le preguntó a los compañeros de Leo sobre si el argentino es o no mejor que el brasileño.
Messi, quien fue la pieza fundamental para vencer a Vancouver Whitecaps en la final de diciembre, compartió el ingreso con Trump en un acto que tradicionalmente celebra la excelencia deportiva, pero que esta vez se dio bajo estrictas medidas de seguridad debido a la situación internacional.
Sobre el final del evento, el astro argentino le obsequió al mangante republicano una pelota firmada por todos los futbolistas del conjunto campeón de la MLS.
La recepción se produjo en uno de los momentos más críticos del mandato de Trump, coincidiendo con la escalada bélica en Medio Oriente que involucra a Estados Unidos e Israel frente a posiciones iraníes. La imagen de paz y camaradería proyectada en el salón presidencial contrastó fuertemente con la tensión que se vive en las fronteras y los centros de mando, subrayando el rol del deporte como un «puente» diplomático incluso en los periodos más oscuros.
Luego del evento, el plantel de Florida partió hacia Baltimore, donde este sábado enfrentarán al DC United en el M&T Bank Stadium. Para Messi y compañía, la visita no solo representó el cierre formal de un ciclo exitoso, sino también un fugaz contacto con el centro del poder mundial en un inicio de 2026 que mantiene en vilo a toda la comunidad internacional.
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