La eliminación de Luciana Martínez en la reciente gala de Gran Hermano 2025 dejó a muchos en la casa completamente devastados, pero la reacción más emotiva fue la de Santiago «Tato» Algorta. El uruguayo, quien había formado una profunda conexión con Luciana durante el tiempo que compartieron en la casa, no pudo ocultar su tristeza y rompió en llanto frente a las cámaras.
Tras conocerse el resultado de la votación y ver cómo Luciana cruzaba la puerta hacia la salida, se retiró a la habitación acompañado por Luz Tito, su otra aliada cercana. Sin palabras y con la mirada perdida, el uruguayo se sentó en la cama, donde las lágrimas no tardaron en aparecer.
La cámara enfocó su rostro mientras lloraba desconsoladamente, sin poder encontrar consuelo. Luz permaneció a su lado en silencio, ofreciéndole su apoyo sin decir una sola palabra. El llanto de Tato no pasó desapercibido para los demás compañeros de la casa.
Juan Pablo De Vigili, al ver la angustia de Tato, se acercó para abrazarlo, brindándole palabras de aliento: «Largá todo que te va a hacer bien», le dijo, mostrando un lado humano y empático en medio de la competencia.
A pesar de los esfuerzos por consolarlo, no pudo ocultar lo afectado que se encontraba. Incluso Sandra Piore, otra participante, intentó levantarle el ánimo, diciéndole que los estaría animando desde fuera de la casa, y que debían seguir adelante. No obstante, sus palabras no lograron calmar a Tato, quien, tras un rato de llanto, se acostó en su cama, con la mirada vacía y sin ofrecer respuesta alguna.
La eliminación de Luciana marcó un quiebre dentro de la casa, pues su salida no solo desarticuló el Tridente, sino que también afectó profundamente a Tato, quien ahora se enfrenta al juego sin una de sus principales aliadas. El ambiente en la casa más famosa del país se volvió aún más tenso, y la partida de Luciana dejó una huella emocional difícil de superar para Tato.
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